29/07/2019

Por qué el oro recién empieza a subir

Las razones por las que el precio del oro está subiendo son mucho más profundas de lo que puede parecer a simple vista.

Por Miguel Boggiano

Esta nota se la quiero dirigir especialmente a todos los que invirtieron o pensaron en invertir en oro porque de entender lo que sigue, van a ganar muchísimo dinero en los próximos años.

Hoy vamos a tener un enfoque un poco distinto al de todas las semanas, porque encontramos algo muy importante que todos deberían tener en cuenta. Para eso les preparé un resumen de una nota extensa que escribió Ray Dalio hace unos días. Para quienes no sepan quién es Ray Dalio, es el Fundador de Bridgewater Associates (un Hedge Fund que administra u$s160.000 millones).

¿En qué les va a ser útil leer esto? En que vamos a dejarles en una página lo que él escribió en más de diez.

Lo primero que hay que entender es que estamos muy cerca de entrar en un cambio paradigmático. Esto quiere decir que todas las estrategias financieras que han funcionado muy bien hasta el momento, van a dejar de funcionar.

Nos adelantamos brevemente a las conclusiones, aunque les recomiendo fuertemente que sigan leyendo hasta el final: quienes se sientan hoy seguros estando en renta fija (bonos), deberían repensar su estrategia. Probablemente la estrategia más segura hoy sea estar defendidos en metales como el oro o la plata.

Las razones por las que el precio del oro está subiendo son mucho más profundas de lo que puede parecer a simple vista.

Los paradigmas son períodos de tiempo largos con características especiales en donde los participantes del mercado invierten de acuerdo a esas características, con la expectativa de que las condiciones se mantengan indefinidamente.

En la actualidad, nos encontramos justo ante un cambio de paradigma.Esto quiere decir que las condiciones actuales que sostuvieron al mercado durante estos años están a punto de cambiar. Entonces muchas de las inversiones que fueron rentables en la última década, no lo serán en los próximos años.

El paradigma actual comenzó luego de la crisis de 2008 y está caracterizado principalmente por tasas de interés muy bajas y explosión de la base monetaria.

Para poner en contexto, las principales fuerzas que aún están empujando el paradigma actual son:

  • La política de los bancos centrales de bajar las tasas de interés y de impresión monetaria (Quantitative Easing).
  • La ola de programa de recompra de acciones, fusiones y adquisiciones e inversiones en Private Equity y Venture Capital.
  • El aumento en los márgenes de ganancias gracias a la baja en los costos laborales como consecuencia de la automatización y la globalización.
  • La baja de impuestos corporativos, que aumentó los retornos de las empresas.

Todo esto hizo que subieran con fuerza los precios de los activos financieros. Pero este ciclo está llegando a su fin, porque las tasas de interés están en niveles extremadamente bajos y las políticas de estimulación monetaria tienen cada vez un efecto menor en los mercados y la economía.

Lo importante a tener en cuenta es lo siguiente: nos acercamos a un punto donde habrá una enorme cantidad de deuda y no habrá dinero para pagarla. Y peor aún, las políticas monetarias actuales no servirán como lo hicieron en el pasado.

El punto de inflexión será cuando desmejoren las condiciones económicas y no haya herramientas para estimular la economía. Ese momento llegará con una montaña de deuda a cuestas, tanto soberana como corporativa, que no podrá ser pagada.

Ante esta situación, los gobiernos tendrán sólo dos opciones: favorecer a los deudores, manteniendo las tasas de interés reales negativas, o favorecer a los acreedores, manteniendo las tasas de interés reales positivas.

Si se mantienen las tasas de interés reales positivas, no habrá posibilidad de pagar todas las deudas e inevitablemente eso llevará a una crisis de proporciones gigantes (con numerosas quiebras y el colapso del sistema financiero).

Por eso, la salida más probable (y menos traumática) será la monetización de la deuda (es decir, se pagará la deuda con emisión monetaria) y la devaluación de las grandes divisas (dólar, euro, yen).

Dicho en palabras simples, los bonos seguirán pagando sus cupones, pero serán una pésima inversión, pues pasarán a dar retornos reales negativos. Si alguien cobra un cupón del 2% pero la inflación del dólar es del 4%, queda claro que habrá perdido poder adquisitivo. Eso quiere decir retorno real negativo y hacia allá vamos.

En los próximos diez años muchas cosas van a cambiar. Debemos prepararnos para una pérdida del valor del dinero y olvidarnos de los bonos como vehículos de inversión.

Por eso es que el oro en particular, y los metales preciosos en general, serán probablemente los mejores activos para invertir. No por nada, han sido el mejor refugio de valor durante miles de años.

 

Mira la nota completa aquí: Nota Ámbito y el proyecto de inversión en oro aquí: Digix Gold Token



*S.E.U.O.