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Cómo animarse a invertir en criptomonedas en un entorno seguro

04/04/2018

Guido Quaranta es CEO de Sesocio.com. Es Licenciado en Administración de la UBA y obtuvo el título de Magíster en Finanzas en la Universidad Torcuato Di Tella. Con diez años de experiencia en Planeamiento Financiero y Comercial, fue director del área en Despegar.com a nivel global. Posteriormente pasó a ser Finance Director para Iberoamérica en Thomson Reuters.

El mundo está hecho de los arriesgados, de los que saben leer los momentos en los que se cambian los paradigmas.

Recordemos, por ejemplo, a Jan Korum y Brian Acton, que crearon Whatsapp y revolucionaron la forma en que nos comunicamos hoy. No solo crearon una de las apps más usadas en el mundo, con 450 millones de personas, sino que se la vendieron a Facebook por US$19 mil millones.

Hoy, uno de esos paradigmas revolucionarios es la inversión en criptomonedas, que emergen no sólo como una forma de aumentar el capital, sino como una alternativa que sacude las formas de invertir dinero usando la tecnología. 

Hoy, uno de esos paradigmas revolucionarios es la inversión en criptomonedas, que emergen no sólo como una forma de aumentar el capital, sino como una alternativa que sacude las formas de invertir dinero usando la tecnología. 

Mientras en América Latina aún hay muchos conservadores sobre las criptomonedas, muchos otros están apostando por ellas y adelantándose a los tiempos al estilo de los creadores de Whatsapp.

La clave es tener información fidedigna y acceder a plataformas serias que lo asesoren en detalle sobre los distintos tipos de inversión en criptomonedas, de acuerdo con sus proyectos y que respalden la inversión. Pero también que sean claros con el nivel de riesgo y no especulen sobre rentabilidad imposible de conseguir.

El panorama es amplio y cambiante porque el ecosistema monetario del mundo virtual se ha expandido, pero no es imposible de entender. Estos son los datos esenciales que se deben conocer de las siete criptomonedas más importantes.

La más conocida de las criptomonedas es bitcoin, que se usa para todo tipo de transacciones y sin intermediarios a través de la red. Fue creada en 2009 y ya quienes invirtieron en ella hace dos años, multiplicaron su inversión casi 19 veces. Es decir, quienes pusieron US$ 1.000, tienen US$18.894.

Aunque también usa el sistema de tecnología de criptográfica y tiene un nivel de seguridad excelente, litecoin se abre paso como un complemento del bitcoin, con ventajas como la velocidad de las transacciones y los bajos costos.

Un símil con el mundo monetario real indicaría que el bitcoin es una reserva de valor como el oro, mientras el litecoin sería la moneda que usamos todos los días. En los últimos doce meses, quienes invirtieron en esta última, multiplicaron su inversión por 44.

Existen opciones para pequeños inversores o entidades financieras y cada criptomoneda tiene un costo de transacción determinado. Una de ellas, Ripple, que es considerada no solo la de menor costo, 0.001 centavo de dólar por transacción, sino una de las más rápidas con un tiempo de envío de 4 segundos.

Esta es, además, la más utilizada por los bancos y tiene una particularidad frente a otras criptomonedas: detrás de ella hay una empresa que lleva a cabo el desarrollo de la moneda y decide el rumbo que tomará el proyecto. Aquí la inversión se multiplicó en más de 57 veces, es decir, quienes invirtieron en esta en el último año US$1.000, en 2018 lograron US$57.705.

De otro lado está IOTA, una de las criptomonedas más interesantes, porque permite el intercambio de información y valor entre máquinas mediante el "internet de las cosas". Creada en 2015, se podría convertir en la criptomoneda que sostenga todo el andamiaje monetario del sistema de comercio digital. Así como las otras, en los últimos nueve meses multiplicó más de siete veces la inversión y es considerada la criptomoneda más estable en el futuro.

Ethereum es, por su parte, una plataforma open source que permite ejecutar contratos inteligentes y otras aplicaciones basadas en la tecnología "blockchain". Incluye la criptomoneda Ether, que aunque el MIT ha llamado la “hermana menor del bitcoin”. Tiene la posibilidad de realizar pagos rápidos y seguros. En los últimos dos años, quienes invirtieron en Ethereummultiplicaron su inversión 43 veces.

Neo, fundada en 2014, también es una plataforma abierta de contratos inteligentes, con un objetivo que la convierte en mucho más que un medio de cambio o valor. Esta apunta a digitalización de bienes tangibles, como una casa o un auto, así como a la digitalización de las identidades. Quienes invirtieron en NEO, hace tan solo un año, US$100 en marzo de 2017, hoy tienen US$34.818.

Finalmente y, siendo la más nueva, está Bitcoin Cash, que mantiene la seguridad y criptografía del bitcoin, pero cuenta con mejoras técnicas que hacen aún más rápidas las transacciones. Surgida en agosto de 2017 como una mejora para el bitcoin, hace más eficiente la parte técnica tanto en cuestiones de velocidad como de costo de transacción, y desde su apertura quienes han invertido multiplicaron la inversión 4,5 veces.

Como vemos, son muchas las opciones y la inversión está a clics de nuestras manos. Pero lo más importante será siempre hacerlo en un marco de seguridad y confianza.

Fuente: https://www.americaeconomia.com/analisis-opinion/como-animarse-invertir-en-criptomonedas-en-un-entorno-seguro