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Nueva Ley de Emprendedores (¡y de Crowdfunding!)

01/04/2017


Nueva Ley de Emprendedores (¡y de crowdfunding!)


Por Guido Quaranta. Fundador de SeSocio.com


Hace dos años y medio tuvimos una idea: Crear una plataforma donde se posteen proyectos de cualquier tipo,  y otras personas elijan invertir en ellos de manera 100% online.  Se llamaría SeSocio.com ya que entre varios “socios” fondearían un proyecto.

La idea era apoyar a  los emprendedores permitiéndoles alcanzar su sueño, a la vez que democratizábamos las inversiones. Sí, invertir en start-ups, real estate o carteras de préstamos ya no sería exclusivo de grandes fondos o bancos, cualquiera podría participar. 

Nuestra intención siempre fue ser un marketplace de inversiones. Un site que junta las dos partes, inversores y emprendedor y permite la financiación de cualquier tipo de proyecto. 

Para darle liquidez al inversor contaríamos con una plataforma de trading multimoneda, donde podría vender sus participaciones de los proyectos, y de esta forma recuperar su capital y ganancia, sin tener que esperar el vencimiento de algún instrumento.

En ese momento en el mundo, no existía ninguna plataforma que hiciera algo igual, y hoy somos la única que lo hace.

Pero sí había unas pocas y no tan conocidas, y hoy hay muchas más, plataformas que recaudan fondos para distintos proyectos, pero siempre de rubros específicos, como Kickstarter en EEUU, que promueve proyectos más bien artísticos a cambio de un premio, o de un producto.  O Afluenta en Argentina haciendo exclusivamente préstamos de persona a persona. 

En Inglaterra, ya habían surgido hace un par de años plataformas de Equity Crowdfunding, como Crowdcube, que permiten financiar start-ups a través de acciones. También otras de inversiones en real estate. Además de en Inglaterra, pasaba algo similar en países realmente avanzados en el rubro del dinero y la inversión digital, como Finlandia y Estonia. 

Cuando empezamos a pitchear nuestra idea acá en la Argentina, el 99% de la gente nunca había escuchado hablar de crowdfunding (tampoco yo, ni mis socios ni amigos el día que se me ocurrió la idea). Muchos creían (los que lo entendían), incluyendo inversores institucionales, que era un modelo “muy lindo” pero de “poco probable implementación legal”. 

Después de muchos meses de numerosas consultas con los más prestigiosos especialistas, logramos armar una estructura legal completamente amparada dentro de la ley de fideicomisos. 

A partir de las aprobaciones pertinentes, finalmente salimos al mercado a fines de 2016, siendo el primer marketplace de inversiones a nivel global. 

Las dificultades de nuestro propio start-up no fueron pocas. Además de la estructuración legal por la que, gracias a Dios, no necesitan pasar otros emprendedores, lidiar con afip fue siempre muy complicado y especialmente muy lento y engorroso. Toda la implementación, de una sociedad más tres fideicomisos nos llevó no menos de 9 meses.  Y ya se nos había ido más de un año y medio.

Gracias a la nueva ley aprobada el miércoles, esto debería llevar 24 horas, 3 o 4 días tal vez en nuestro complicado modelo. 

Ojalá realmente sea así. 

Esto va impulsar el emprendedurismo, reduciendo el peor inconveniente con que se enfrentan los emprendedores: la desmotivación (inevitable si vas a una agencia de afip a inscribir un fideicomiso).

Pero más importante aún es para nosotros y para el emprendedurismo  la habilitación del crowdfunding. 

El estado finalmente entiende la relevancia de plataformas como SeSocio.com, ya que la lentitud de la burocracia no es la única traba para un emprendedor, sino que la falta de financiación destruye el 80% de las ideas. 

La nueva ley impulsa el financiamiento y además habilita el crowdfunding y le otorga la regulación a la Comisión Nacional de Valores. 

Ya nadie puede decir “es de difícil implementación”.  El Crowdfunding está oficialmente habilitado. Se democratizan las inversiones y se apoya al emprendedor.

Hace dos años lo venimos diciendo en nuestro pitch ante potenciales inversores. Porque nosotros fuimos y somos un start-up: “El Crowdfunding genera un efecto multiplicador en el trabajo, en el desarrollo, en el emprendedurismo y en el empleo. Y no se trata de un nuevo producto, ni de un nuevo mercado, se trata de una industria que llegó para quedarse”






Nueva Ley de Emprendedores (¡y de Crowdfunding!)